Criar no es un sacrificio! Me quedé en casa y soy feliz así

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¿Y tú qué haces? Me dedico a criar a mi hijo. Ah! Pobre, dejaste tu vida por él! Gran sacrificio pero valdrá la pena. No, no valdrá “la pena” porque no es un sacrificio, me gusta estar en casa cuidando, criando, es lo que yo elegí…

Silencio, cambian de tema… Me siento bicho raro. ¿Es tan extraño que una mujer/madre disfrute y sea feliz siendo solo madre por un tiempo?

Si has decidido quedarte en casa y criar a tus hijos/as por un tiempo de seguro esta conversación te será conocida, llevo más de un año fuera del mundo laboral, porque por acuerdo yo me quedo en casa cuidando a mi bebé, ya trabajé bastante y no hay nada que me llene más que verlo crecer… Y ojo! No digo que este sea el camino que todas las madres deberían tomar o que quedarse en casa sea lo mejor, a veces de hecho no lo es, una de mis mejores amigas lo hizo por unos meses y fue fatal! Ella odiaba estar en casa, su hija se enfermaba, ella se sentía fea, tonta, poco apreciada, la niña lloraba por todo, pero de verdad por todo! Cuando volvió a trabajar, se sintió mejor, la niña ya no lloraba y ambas se quisieron más… Cada una cría a su forma, lo importante es ser feliz.

Bueno el caso es que yo soy una ex super woman ultra profesional e independiente que se siente tremendamente realizada estando en casa y criando a mi retoño, sin embargo, parece que al mundo eso le asustara o le pareciera totalmente incomprensible y así llegan esos comentarios y opiniones que nadie pidió y que, he de ser muy sincera, me tienen un poco aburrida: pobre que te quedas en casa, ay yo no podría estar sin trabajar, ah y no eres independiente económicamente? Y cuándo vas a retomar tu vida?

O sea ¡qué pregunta es esa! ¿Acaso no estoy viviendo ahora? tienes que pedir plata, vaya que complicado! Y qué haces el resto del día cuando no cuidas al niño! Perdón! ¿Cuál resto del día? Ni que decir de las comparaciones! Ni de esas frases tan acertadas bueno mándalo a sala cuna, tú también necesitas vivir… Pero si yo vivo! Me río, juego, soy feliz! Y siento hoy más que nunca que hago algo trascendente. Aunque muchas amigas (y no tan amigas) no lo entienden, opté por estar con él, no porque los estudios dicen que a ellos les hace bien estar con la mamá, sino porque creo fehacientemente que realmente es así, lo vivo a diario y lo disfruto.

Hace un par de meses discutiendo con el padre de mi hijo me encontré diciéndole “yo no estoy echada todo el día en la cama! Y sí tu mamá crió a varios hijos, trabajó, planchó, lavó e hizo las tareas, fue valiente! Pero sabes hay que tener más cojones para dejar tu trabajo, salirte del mundo del éxito laboral, dejar los tragos a media tarde, los tacos y las felicitaciones públicas, para pasar a estar en casa jugando en el suelo, llena de tierra, inventando canciones, planificando excursiones, sin tacos ni maquillaje, horneando un queque, celebrando en tu intimidad de familia que se comió toda la comida, que dijo papá, que fue al baño solo. Y por qué hay que tener más cojones? Porque cuando te dedicas a ser madre te vuelves invisible, en serio, no es broma, dejas de existir, nadie te ve, la mujer/madre se difumina…

Hace unos días La Tercera publicó un artículo sobre el estrés del cumpleaños donde la periodista decía que la mujer hoy no es reconocida cuando tiene grandes trabajos, o brillantes post títulos, ni siquiera cuando se casa, que solamente importas cuando eres madre ¿En serio? Vaya parece que una de las dos vive en un planeta diferente, porque la verdad nadie valora lo que haces en casa, nadie aplaude cuando te dedicas a criar, nadie cree que puedas sentirte plenamente realizada con la maternidad, porque la mujer hoy es reconocida en tanto avanza en el mundo laboral, más, generalmente es aislada y menospreciada cuando se retira a criar, como si fuera malo, como si ofendieramos en algo.

¿Tanto cuesta entender que realmente amamos criarlos nosotras? Y no es que tengamos vocación de dueñas de casa, de hecho confieso no es mi fuerte, cocino muy bien pero lo demás no se me da fácilmente.Sin embargo, es mi elección de vida, como cambiarse de trabajo, estudiar un magister, viajar fuera del país. Y aunque no lo crean, SI tengo tema de conversación, no hablo todo el día de guaguas, puedo opinar que probablemente el dólar siga cayendo un poco más, que la reforma tributaria podría hacerse de tal o cual forma, que la doctrina de seguridad del estado nos está llevando por mal camino, o lo que usted me pida, de hecho puedo recitar 100 canciones infantiles con sus respectivas coreografías en tiempo record! O todo eso al mismo tiempo mientras cambio pañales.

Lo cierto es amigas, madres, y padres, que las que nos quedamos en casa también existimos y lo pasamos muy bien, seguimos brillando y siendo grandes mujeres, igual que aquella que dirige un banco, sólo que nuestro foco es distinto, se sorprenderían el tipo de mujeres que he conocido estando en casa, vendedoras de lujo, eximias periodistas, maravillosas relacionadoras públicas, excelentes ingenieras, profesoras de lujo, toda ellas extrañadas en sus trabajos, pero felices en sus hogares, mujeres, madres, niñas que han/hemos respondido al llamado y estamos criando y creando día a día pasito a pasito, no es fácil! Claro, ni todos son espinas ni todos son rosas, a veces me siento sola, lo pienso tres veces antes de comprarme un vestido, incluso creo que preparo tantos queques para demostrarme a mi misma que no soy floja y que sí valgo, tanto o más que antes, y de seguro si supieras que ese emprendimiento que tanto admiras fue hecho por una madre que cría en casa, que cría feliz, pensarías diferente de mi, de nosotras.

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Por mi parte, solo puedo decir que adoro criar día a día a mi hijo, ir haciendo – juntos- camino al andar, sé que más temprano que tarde él ya no dormirá conmigo- aunque toda mi familia crea que estará hasta los 8 años así y que será un mamón- ya no estará todo el día pegado a mamá, jugará con sus amigos, correrá y explorará lejos de mi, y yo de seguro, volveré a ponerme los tacos, a dirigir una reunión, a escribir, a “brillar” en lo laboral, son ciclos, son etapas, nada es eterno, creceremos ambos, el mundo me recuperará, y lo recibirá a él, pero nunca nadie podrá borrar ni de su memoria ni de la mía cada gesto, cada caricia, cada mañana tumbados en la cama jugando y cantando, cada tarde de paseo por la playa, cada queque que cocinamos juntos, cada abrazo antes de dormir, porque lo hago feliz, porque es lo que YO elegí, porque siento que así trasciendo y porque junto a él, de su mano, voy creciendo, como mujer y profesional, porque también confieso que nunca en mi vida tuve tan claro lo que quería para mi vida laboral como lo tengo ahora que me he dedicado a criar…

Y bueno! Pareciera que alguien escuchó mis palabras, escribo este artículo mientras voy en el taxi y mi hijo duerme, el taxista me dice y ud. a qué se dedica? Yo? A nada le dije, me dedico a criarlo a él, el taxista me regala una linda mirada y dice como que a nada! La felicito es lo mejor que puede hacer, trabajo siempre tendrá, los hijos crecen tan rápido!

Luz y amor para todas las familias!

Tara

 

 

Acerca del autor

Equipo de columnistas y colaboradores ocasionales de Mamadre.cl