Criar es cosa de mujeres…

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Hace algunos días un querido amigo francés me enfrentó con la realidad de una manera muy directa “abre los ojos me dijo, no puedes hacer tú sola las cosas más relevantes de tu hijo, ni tampoco pensar que su papá te ayuda, o cuál es el rol del padre, eso es machismo, y hasta tú sin darte cuenta y sin quererlo estás perpetuando la idea que criar es cosa de mujeres y que los hombres ayudamos cuando queremos… Los hombres no ayudamos, eso es ofensivo, criar es cosa de madre y padre y nadie ayuda a nadie” me quedé absolutamente muda porque comprendí que tenía toda la razón y que no sotras influimos mucho en eso.

Recuerdo que cuando era niña y me enfermaba no me gustaba que papá me llevara al doctor porque no sabía nada, y yo debía decirle si era alérgica o no, si me había enfermado o no y eso no me gustaba porque mi mamá sabía todo de mí, y yo podía cobijarme en ella tranquilamente.

Papá NO ayuda

Luego vuelvo a mi vida adulta y recuerdo algunas frases de amigas, ” él hizo dormir al niño esta noche para que yo descansará, es tan lindo, salí del baño y lo había hecho dormir”, “la gorda se fue con papá hoy al parque, solitos, es tan tierno, sacarla a jugar”, en su momento también me parecieron actitudes tiernas pero creo que en realidad no lo son, pues siguen perpetuando la idea que el hombre cuando hace algo por los niños es un gran detalle, y la verdad es que no, no lo es, porque en efecto tener un hijo o hija es cosa de a dos y no sólo de la madre o de las mujeres de la familia, porque suele darse que cuando no está mamá siempre es la abuela o la tía, como si los hombres no pudieran, no supieran, o no debieran, perpetuando así un machismo que nos hace mal a todas y todos, a nuestros hijos porque de adultos serán padres que crean que ellos solo deben trabajar y jugar y no hacer las cosas de la casa y cuidar a sus hijos igual casi que mamá, y le hace daño a nuestras hijas porque serán las que lleguen después del trabajo a ordenar, limpiar, preparar la comida o coordinar con quienes le ayuden en el aseo, porque así se hacen las cosas, porque es lo que vivió y aprendió… Entonces, no, criar no es cosa de mujeres,  sino de madre y padre al menos, y de toda la familia ojalá, sin importar el sexo, sino más bien el vínculo con los niños del núcleo…

Paternidad y machismo 

Lo anterior puede sonar muy utópico, pero no lo es tanto, conozco a una familia donde he visto esta dinámica, mis amigos el gordo y la negra, siempre le digo que me sorprende que es él quien se preocupa de mudar al niño o incluso recordar a mi amiga hacerlo, en su casa no hay diferencia entre lo que hace él o ella, uno baña, otro da la comida, una hace dormir, el otro prepara la leche y ordena los juguetes, y no, el gordo no ayuda a la negra, porque es su hijo y él hace solo lo que debe y lo que le nace y no, la negra no dice que tierno el gordo, porque sabe que la crianza es compartida, aunque sí reconoce que tiene mucha suerte con el hombre que está a su lado pues ella también sabe que en esta sociedad tan moderna y liberal criar sigue siendo cosa de mujeres…

Paremos aquí, no quiero comenzar a criticar a los hombres y decir que es su responsabilidad, y que debiesen cumplir y todo lo que ya sabemos, sino más bien quiero que nos cuestionemos la idea de criar es cosa de mujeres, pues siento que somos nosotras las primeras en discriminar y creer en el pensamiento y en los hechos que ellos no pueden, no saben, o no quieren, y terminamos haciendo todo nosotras y ellos entonces asumen su rol atávico de padre proveedor, que juega y que acompaña en un segundo plano la crianza de los hijos. Algunos los hacen dormir, otros los llevan colgados a su cuerpo, incluso algunos los bañan, pero lo seguimos viendo como un favor, como algo que es poco normal, y ellos muchas veces lo siguen percibiendo así, casi como agradece que hago esto, ¿agradecer? Los tiempos en que mamá criaba y papá solo daba dinero quedaron hace mucho tiempo atrás, y ya es hora que vayamos cambiando la forma de pensar, hablar, criar y actuar, porque,  díganme ¿qué estamos creando, qué seguimos criando, roles de géneros separados, niñas de rosa y niños de azul, mujeres que juegan con muñecos y niños que juegan a trabajar?

Hoy tenemos una gran campaña por las mujeres #NiUnaMenos dice el slogan, pedimos que nuestras hijas y nosotra podamos caminar solas y tranquilas sin sentirnos acosadas o asustadas, pero no cambiamos las dinámicas familiares y de roles, a lo sumo reclamamos y nos desahogamos con una amiga, pero aceptamos, agachamos la cabeza y así perpetuamos el machismo, pero más que nada la desigualdad, perpetuamos el escenario de un puerperio solitario con una madre al borde del colapso y un padre que no sabe nada o no entiende nada, y también perpetuamos a hombres que estarán siempre en segundo plano, y que se lo perderán todo o casi todo, hombres que quizás querrán ser distintos pero no saben cómo, porque creció viendo que era así, que criar es cosa de mujeres y que jugar y proveer es cosa de hombres, como si los hijos fueran solo nuestros… Soy madre de un hombre y no quiero que mañana se sienta aislado por su pareja o tal vez ofendido porque no lo creen capaz, no quiero que la historia del gordo y la negra sean la excepción, quiero que comprendamos que en la crianza de nuestros hijos e hijas  no importa nuestro género, sino la igualdad en la diferencia, entendiendo que cada uno por cosa de la naturaleza jugará un rol distinto, pero que ambos podemos de igual manera, que ambos tenemos las mismas responsabilidades… Porque criar NO es cosa de mujeres, es cosa de padres y madres…

Pero para que esto ocurra nosotras las mujeres debemos hacernos conscientes de nuestros propios mandatos y de los roles impuestos socialmente, no solo decir porque lo hombres deben en el discurso, sino también llevándolo a la practican dándoles el espacio para que como nosotras aprendan, y se equivoquen, que los hijos no son solo nuestros sino de ambos, y que para ser madre y padre se necesita algo más que poner dinero, dejemos amigas que ellos también críen, soltemos el timón y regalemos a nuestras hijas e hijos un mundo donde el tener pene o tener vagina no sean un signo de desigualdad o de privación de derechos o libertades, para cambiar el mundo debemos cambiar la forma de criar, y nuestros paradigmas, el momento es ahora, la forma solo nosotros los sabemos, pero es tiempo de cambiar, y de criar de una vez libres de género y patriarcado.

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista. Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños. No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión. Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso. Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías. @jbruna jenny@mamadre.cl

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