Confesiones de una mamá olvidadiza

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Hoy vengo a confesarme, desde que fui mamá tengo tanto que confesar! Para partir debo decir que no tenía ni idea en lo que me estaba metiendo, que sabía yo lo que era ser mamá, si con suerte me cuidaba a mí misma, más de una vez me he arrepentido de ser madre, más de una vez me he preguntado y si ella no estuviera, más de alguna vez he querido salir corriendo y dejarlo todo… y si lo confieso!  Más de una vez he querido tirarlo por la ventana… a mi marido me refiero no a mi hijo…

Venga aquí mi primera confesión, léase con carita de gorda lechona 😇Toda mi vida fui de las mujeres que debía pasar a dieta para no engordar, la típica mujer que engordaba con solo respirar, pues bueno desde que supe que estaba embarazada me dije esta es la mía y me di todos los gustos que nunca me permití sin culpa, total todo sea por la bebé decía yo… subí 17 kilos!

Confesión número dos: bienvenida maternidad hasta siempre memoria. Por Dios, les juro que no sé en que momento me volví tan despistada, tengo para escribir un libro! Dicen  que esto dura los primeros meses del bebé pero que va! Emilia, dos año dentro del auto mientras yo apurada buscaba mi celular en el bolso, dejé el café en el techo del auto, ya media desesperada porque íbamos a llegar tarde al jardín (otra vez 😅) al fin lo tengo, subo al auto y antes de partir comienzo a buscar por todas partes, dentro del auto, obvio, mi cafecito matinal, por la mierda me digo pero si lo tenía en la mano, como tan volada! Arranco el auto… Chan Chan… café en el parabrisas. Y así salir a comprar sin plata, dejar las llaves del auto dentro del auto, y la más clásica ir con la pechuga al aire por la calle cuando el bebé dejó de tomar!

Ups ¿había que darle vitaminas?

Confesión número tres! La psicosis del llanto. Acabo de ser mamá por segunda vez y les juro que la había olvidado, ir al baño y salir corriendo porque escuchaste llorar al bebé y verlo ahí durmiendo plácidamente mientras el corazón aún no baja de la garganta, así como unas 10 veces en el día!

Cuarta confesión, hacer del 2 en pleno post parto es el equivalente a otro parto! Por la cresta que duele oh y más encima hay que hacerlo apuradita 😀 Y después nuestros compañeros quieren que termine luego la cuarentena! Si supieran lo que duele…

Confesión número cinco, si mi pediatra lee esto me colgará de la plaza pública, perooooo… creo que casi nunca les di las vitaminas a mi hija, esas de los primeros meses recuerdan? Acevit o algo así, empecé muy ordenadita y de repente cada tres semanas las encontraba, me bajaba la culpa y en medio del terror se las volvía a dar como por cinco días… tengo varios envases a medio andar! Y mejor no me pregunten  por el fierro… lalala

Y la última, también muy de gorda lechona… como a escondidas de mis hijos todo lo que les digo que no pueden comerl a veces me encierro en el baño a comer chocolate, o me tomo una bebida con papas fritas en el auto, y lo peor de todo, me como sus galletas y después me paseo con ellos por la casa buscando al monstruo de las galletas z

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Equipo de columnistas y colaboradores ocasionales de Mamadre.cl

1 comentario

  1. A mi me ha pasado con mis tres hijos. Al momento de salir con ellos , no faltaba que se me olvidaba hechar pañales al bolso, o la mamadera, muchas veces se me quedaba el bolso de los niños.. también muchas veces perdí las horas del pediatra y tenía que volver a pedir otra.