Colegios particulares ponen insólitas barreras clasistas de acceso como: peso, talla y tiempo de lactancia natural

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Pese a la Ley de Inclusión, establecimientos como el Colegio Madrigal de La Reina, piden datos tan específicos del niño como son a qué edad empezó a caminar y a hablar, su nivel de lenguaje y pronunciación, si controla esfínter, sus hábitos de sueño y alimentación, si es capaz de vestirse sin ayuda y si la vida en el hogar es “armónica, suele haber discusiones o es bastante inestable”.

 

A pesar de que la Ley de Inclusión está vigente desde marzo en todos los colegios del país, un grupo de establecimientos privados decidió colocar nuevas reglas de admisión para prekínder y playgroup.

Es el caso del colegio Mayflower School, que en su página web advierte: “Que el niño sea alumno de playgroup de nuestro colegio no garantiza su ingreso automático a prekínder. Deberá postular formalmente y cumplir con los requisitos del proceso de admisión para prekínder”.

Lissete presentó un certificado de bautismo del niño y otro de matrimonio (civil y religioso) para optar a una vacante en ese establecimiento. “Antes uno matriculaba a los niños en el playgroup y se aseguraba un cupo en el colegio”, comenta a La Segunda.

De igual modo, esta madre tuvo que completar un formulario especificando dónde trabaja ella y su marido, los cargos que tienen, dónde estudiaron, qué títulos obtuvieron y antecedentes médicos del niño.

“Ya pasamos esta etapa, pero para un cupo en prekínder nos dijeron que el próximo año tenemos que postular de nuevo y el niño debe aprobar un examen de madurez”, relata.

Lo mismo ocurre en los colegios Monte Tabor y Nazaret en Lo Barnechea y La Maisonnette de Vitacura, donde piden un informe del médico si el niño está en tratamiento.

En tanto, el Internacional Sek, ubicado en Las Condes, solicita adjuntar el carné de vacunas y llenar una ficha médica del alumno.

Más insólito, el Colegio Madrigal de La Reina pide el peso y la talla del niño al nacer, el tiempo de lactancia natural, edad en que empezó a caminar y a hablar, su nivel de lenguaje y pronunciación, si controla esfínter, sus hábitos de sueño y alimentación, si es capaz de vestirse sin ayuda y si la vida en el hogar es “armónica, suele haber discusiones o es bastante inestable”.

De acuerdo al vespertino, en el Colegio Cumbres de Las Condes se exige a los padres completar un formulario detallando su profesión, dónde trabajan y cargos que ocupan, además de si el menor nació luego de un embarazo normal, si fue prematuro o la madre tuvo cesárea.

Asimismo, preguntan a qué edad caminó y controló esfínter, si ha sido evaluado o está en algún tratamiento neurológico, psicológico o con fonoaudiólogo.

Como si fuese poco, pide evaluar el desarrollo del niño en el área afectiva y social: si expresa sus emociones en forma adecuada, si soluciona problemas simples como ir al baño o limpiarse la nariz, si camina sobre una línea dibujada en el suelo y salta a pies juntos y si toma el lápiz entre los dedos.

Al respecto, la Superintendencia de Educación dijo que lo anterior “transgrede la normativa al solicitar antecedentes de escolaridad de la familia, certificados médicos del estudiante o acreditar su bautismo o matrimonio civil y/o religioso de los padres”. Tampoco se puede solicitar antecedentes económicos de la familia, acotó la autoridad.

Fuente: www.elmostrador.cl 

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Equipo de columnistas y colaboradores ocasionales de Mamadre.cl

3 comentarios

  1. Mientras los padres busquen inscribir a sus hijos en esos colegios que discriminan estarán educando a sus hijos con los mismos prejuicios pensando que esta educación elitista y clasista es la mejor para educar.

  2. Ya ok, pero qué hace la super para que no se pidan estas cosas y se respete la normativa? Por ahora lo único que queda a los padres es buscar otro colegio

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