Celos y competencias entre gemelos y mellizos

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En el imaginario social existe la idea de que no hay lazo más potente ni más bello que el de los hermanos múltiples. Fantaseamos niños que se aman, que se ayudan y cooperan todo el tiempo el uno con el otro, un amor a toda prueba. Y en parte es así, el vínculo que se arma entre hermanos múltiples es de una potencia y de una magnitud tremenda. Pero no por esto está exento de dificultades
Contrariamente a lo que algunos pudieran pensar, esta relación de hermanos no es puro amor y cariño.
Celos y Competencia:
Al igual que lo vive cualquier hermano, los celos y la competencia forman parte de esta relación. Desde un inicio cada hijo debe luchar por obtener la atención de los padres y a diferencia de los hijos con distinta edad acá la cosa no es tan sencilla. Nadie gana ni pierde derechos por ser el mayor o el menor, todos son de idénticas edades. Para nosotros los padres las muletillas de “debo darle más atención a “x” porque es más pequeñito” no vale, o “x puede hacer tal cosa porque es el mayor” tampoco, cada uno de los hermanos compite por el amor y la atención de estos padres, mientras que estos intentan a como de lugar satisfacer las necesidades de cada uno de sus hijos.
Y en la medida que el tiempo pasa esto sigue creciendo, porque en la medida que los hermanos son más conscientes de sí mismos comienzan a compararse. Van expresando más sus rabias y malestares, porque el papá o la mamá le dio una cosa a uno y no al otro, o porque el regalo que le dieron a uno es más lindo que el del otro, o porque a uno lo invitaron a casa de un amigo y al otro no, porque a uno lo felicitaron y a otro no, en fin razones por las cuales compararse y competir hay miles. Todo se mide, todo entra en la lista de lo que le dieron a uno y lo que no al otro. Por tanto los padres debemos ser muy cuidadosos en esto.
Es importante que como padres de múltiples tengamos presente que este proceso es absolutamente normal en este tipo de hermanos. Nacen compartiendo y es lógico que a ratos exijan exclusividad en algunas cosas.
Diferenciación e individuación:
Si hay un tema complejo en los múltiples y de manera muy especial con los mellizos y gemelos es la diferenciación y la individuación.
Para aquellos que somos terapeutas familiares la intensidad de las díadas es algo bien conocido. El vínculo de a 2(ya sea hermanos, pareja, amigos, socios, etc.) es intenso y tiende a la fusión, a la simbiosis, es decir, a la indiferenciación, si no ponemos especial atención en esto.
Stephen Bank y Michael Kahn en su libro “El vínculo fraterno” se refieren a la díada de mellizos o gemelos como un vínculo fascinante, intenso y mágico. Probablemente más de alguno haya escuchado hablar el que este tipo de hermanos pueden presentir lo que le pasa al otro o que se adivinan las cosas que están pensando. No siempre es así, pero ocurre en algunos casos dada la intensidad del vínculo.
Es frecuente observar en esta díada de hermanos el desarrollo de personalidades complementarias y un lazo de interdependencia entre ambos. En la medida que los bebés van creciendo uno de los mellizos o gemelos tiende a tomar un rol más dominante o de líder y el otro más sumiso. En general hay uno que es el que dirige los juegos o el que propone más frecuentemente lo que hay que hacer. Lo interesante aquí es que, si bien, el líder tiende a ser el más propositivo,el más sumiso tiende a depender menos del otro a la hora de requerir separarse. Por ejemplo si uno de ellos se enferma o por algún motivo no puede ir al colegio, es más probable que el que tiene el rol menos protagónico tenga menos problema con ir solo al colegio que el otro, ya que depende menos de la diada.
Recuerdo en una ocasión haber entrevistado en una sesión a una hermana melliza que reclamaba el que siempre la metían en el mismo saco con su hermana. Frases como “las mellizas están con problemas en el colegio” o “las mellizas son desordenadas” o “las mellizas se portaron mal hoy”…como si fueran una misma persona, y replicaba “muchas veces la que se portaba mal o la que hacía problemas era mi hermana, pero sin embargo, siempre hablan de “las mellizas””. Y vaya que tiene razón. Como madre de mellizas y psicóloga, a sabiendas de todo esto, también me he visto hablando de “las mellizas” como si se tratara de una sola persona.

Algo de economía mental hay en esto, pero debemos tener especial cuidado en este punto los padres, ya que los mellizos y gemelos necesitan de nuestra ayuda para poder diferenciarse, para poder darse cuenta que son únicos y especiales también. Es importante que en la crianza de mellizos y gemelos podamos promover el que cada niño tenga sus propios espacios, sus propios panoramas por separado del otro mellizo o gemelo. Es muy común que los padres por comodidad descansemos en la intensidad y complicidad que se da entre ellos. Por ejemplo, los metemos en las mismas actividades, los llevamos juntos a los mismos panoramas, etc. Y no es que esto esté mal del todo, la mayor parte de las veces los hermanos disfrutan el estar juntos y el compartir las distintas instancias, pero es importante en ocasiones armarles panoramas por separado, tanto con los abuelos como con los padres. Ejemplo a “x” le gusta salir de compras, por tanto lo invito exclusivamente a él a ir de compras, mientras con el otro planifico otro panorama otro día. O uno no quiere ir a una fiesta de amigos, pero el otro sí. Es importante diferenciarlos por nombres y evitar lo más que se pueda el meterlos en el saco de “LOS” en pro de ayudarlos en su proceso de individuación y diferenciación que en especial a los mellizos y a los gemelos les cuesta más que a los trillizos y cuatrillizos.
Sé que estoy en deuda con los trillizos y más. Pero si en relación a este tema del vínculo de hermanos mellizos y gemelos hay poca información, de los trillizos y más hay prácticamente nada.

Acerca del autor

Ps. Alejandra Silva Arenas, mamá múltiple. Psicóloga Clínica Terapeuta Familiar y de Pareja.

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