Castigado por ser un papá presente

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Yo sé que ustedes madres me van a decir que yo no sé lo que es no dormir en dos años, pero yo SÍ lo sé, porque mi vida también cambió cuando él llegó, porque yo también me levanto a hacerlo dormir de madrugada, porque yo me quedé por más de tres meses todas las mañanas en casa cuidándolo mientras mamá salía a trabajar, pero haga lo que haga yo soy y siempre seré el enemigo, el castigado por ser papá presente.

 

Por Papá enamorado

No es la primera vez que lo pienso, y al hacerlo me invaden esas náuseas que me impidieron irme de casa hace unos meses atrás, a veces creo que me falta coraje para dejarlo todo e irme, pero es que lo miro a él cuando estira sus bracitos al verme llegar, siento sus besos babosos en toda mi cara y no me imagino despertar un día sin él, no me imagino verlo cada quince días, no me imagino no haciéndolo dormir, entonces por él, y sólo por él me como el orgullo y me sigo quedando, y sigo aguantando, fingiendo cariño, sintiendo que me han castigado por ser un hombre que se atrevió a ser padre y no sólo ayudar y proveer dinero, quizás habrìa sido más fácil cumplir con ese rol de macho alfa que ella espera de mí.

Soy papá de un gordo de casi dos años, y llevo casi la misma cantidad de tiempo pensando en separarme, y es que realmente cambian tanto las mujeres cuando se vuelven madres que uno se pregunta hasta cuándo o cuánto  más tengo que aguantar, sí yo sé, que ustedes me van a decir que yo no sé lo que es dormir poco y levantarme a dar teta cada 4 horas, que yo no sé lo que es no dormir en dos años, pero, la verdad es que yo sí lo sé, pero parece que nadie lo ve, porque mi vida también cambió cuando él llegó, porque yo también me levanto a hacerlo dormir de madrugada, porque yo me quedé por más de tres meses todas las mañanas en casa cuidándolo mientras mamá salía a trabajar, porque yo también dejé de carretear y hace más de un año que nadie se queda pasada las diez de la noche en mi casa porque el gordo tiene que dormir, sí una cosa les reconozco, yo no sé lo que es dar teta, yo no sé lo que cansa, ni lo que duele, pero no lo sé porque es lo único que no puedo darle yo, porque la naturaleza se los dio a ustedes, pero eso no me vuelve menos padre, ni menos presente, eso no me vuelve en su enemigo.

Hoy me veo sentado escribiendo para Mamadre y llorando frente al computador, llorando por el miedo a perderlo, llorando porque siento que reclaman porque sí y porque no, y es que yo comprendo que una mujer que hace todo sola, que va a trabajar, y debe además hacer todo para el bebé y que para colmo tiene que atender al marido o esperar con cara sensual esté hasta la coronilla y sienta que de verdad duerme con el enemigo, que de esos hombres sobreabundan y me disculpo por todos esos trogloditas que las dejan solas y además esperan verlas contentas, pero yo, yo no soy uno de ellos, y a mí se me crucifica por no serlo, yo que mudo, hago mamaderas, baño, porteo, lo llevo al pediatra y lo hago dormir, yo que estoy destruido como cualquier mamá, he tenido que soportar además el rechazo en la intimidad, tocarla después de tantos meses de haberlo tenido es casi la muestra máxima de mi brutalidad, nunca en mi vida me sentí tan rechazado y tan incapaz de cuidarme a mí mismo y salir arrancando de los brazos de una mujer que parece que espera que tenga alas y arpa,, o quizás que me ponga los pantalones y golpee la mesa y me vaya de parranda.

Yo sé que el puerperio es difícil, yo sé que a la mujer le salen todas las trancas de infancia, y les juro por mi hijo que he agachado la cabeza una y otra vez, que trato de regalonearla aunque a veces siento que la odio, les juro que le doy su espacio, que trato de no criticarla, pero no, reclama porque sí y porque no, y me temo que como yo hay varios más sintiendo que reclaman si eres machista y reclaman si participan mucho, que si hasta han llegado a decirme acaso te crees que lo puedes hacer mejor que yo que soy su madre, en vez de agradecer que le diga amor oye porque no te vas a bañar y yo lo hago dormir, no, nada, yo soy el malo, el enemigo que quiere retomar la vida sexual, el malo que se pasó casi tres semanas sin dormir cuando ella decidió destetar al gordo mucho antes de lo que acordamos y de lo que yo mismo y mi bebé queríamos, para que se acostumbrar a domrirse sin tomar leche la única opción era que yo me levantara cada vez que despertara, pero no, yo soy el que no la entiende.

Es difícil para ustedes pero también para nosotros, si realmente quieren que cada vez sean más los hombres que seamos totalmente corresponsables en la crianza por favor valórenlo y no nos culpen de sus propias sombras, abran los ojos, abran la mente, dejen de vernos como enemigos, que no todos los hombres que andan por ahí son unos desgraciados, habemos algunos que cada noche antes de dormir nos sentamos solos a tomar un trago y pensamos y ¿qué pasa si me voy? ¿Cuánto le va a afectar a mi hijo? ¿Qué va a hacer él sin mi y yo sin él? ¿Cuánto tiempo más voy a poder resistir, cuánto más voy a fingir felicidad cuando las lágrimas se quieren  desbordar? Ya no sé si haya solución para nosotros, ya no sé si quiera si la amo, capaz que hasta me sea infiel, sólo sé que quiero vivir con mi hijo, solo sé que me han castigado por ser un hombre que se sale de la norma machista y que cada día con cada nueva discusión la decisión de marcharme de casa se hace más fuertes, más profunda, casi como un aullido de supervivencia… pero está él, y por él puedo resistir más, un poco más…

Acerca del autor

Equipo de columnistas y colaboradores ocasionales de Mamadre.cl