Apoyo y contención a los niños en temblores y emergencias

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Somos un país sísmico ya lo sabemos, y aunque muchos ya estamos acostumbrados a los temblores, desde el terremoto del 16 de septiembre las constantes réplicas nos han dejado a todos un poco preocupados, un poco asustados, un poco más alertas. Es parte del proceso, pero en ese espacio en que la tierra termina de acomodarse, la vida sigue, el colegio, el trabajo, y los nervios o tensiones permanecen. Si para los adultos no es fácil dormir profundo con movimientos sobre los 6 grados, imagínense lo que es para los niños y niñas, los bebés y la dinámica familiar, más aún si te tocó ser parte de quienes tuvieron que evacuar, o si el terremoto fue en la misma zona donde vives, por ello el equipo de Psicólogas de Mamadre.cl ha preparado para ti una guía para acompañarte mientras los temblores decantan.

 

Si te ha tocado que tus hijos pequeños están más sensibles o más demandantes los últimos días, quieren más brazos, más atención, o están más irritables no te asustes, lo más probable es que sea la forma que tienen de reaccionar frente al estrés de los temblores, aunque ellos no los entiendan, o no los sientan, si perciben el estado de alerta de sus cuidadores, y también sus cuerpos perciben los cambios energéticos que conlleva todo terremoto, por ello te invitamos a tenerles un poco más de paciencia, darles más amor, cariño y contención y a tomar algunas acciones que como familia los ayudarán a no vivir saltando con cada movimiento.

Recomendaciones para los padres y adultos de la familia

  1. Trabajo en equipo: siempre hay uno de los dos padres que le teme un poco más a los temblores, si es tu caso, si alguno de ustedes se desrregula demasiado es vital que lo hagan saber, y que la persona que no le tiene miedo sea el encargado de regular al niño o niña y tomarlo en brazos en caso de ser necesario.
  2. Mantén la calma: como en toda situación de crisis, si estás a cargo de niños debes tratar de respirar y calmarte a ti primero, evita salir corriendo, gritar, o poner la radio y televisión para informarte. Trata de calmarte antes de contener.
  3. Conversar: es vital poder compartir tus experiencias entre adultos y sin  niños presentes, estar en familia, conversar con los vecinos te ayudará a liberar tensiones, no sirve que hagas como si nada ha pasado, está temblando y eso de seguro te provoca algo.
  4. Compañía: si estas embarazada o tienes un bebé pequeño  y pasas muchas horas sola, trata de hacerte acompañar por estos días, ir a casa de familiares, juntarte con amigas o vecinos, vivir estos momentos acompañada es de gran ayuda.
  5. Flores de Bach: Pamela Labatut, nuestra psicóloga y terapeuta floral recomienda el uso de RESCUE REMEDY para quienes estén muy afectados por los temblores, pueden usarlo niños o adultos, lactando o embarazada, y te ayudará a recuperar la calma y vivir estas situaciones de mejor forma.
  6. Prepárate: a estas alturas es mejor estar preparados, te dará mayor seguridad, tener agua, linternas cargadas o con pilas, una radio a pilas, pañales extras, colados, toallitas húmedas, de seguro no volverá a haber otro terremoto, pero es mejor estar preparados siempre

Apoyo y contención a los Niños

  1. Explicarles lo que pasó: cuando son muy pequeños generalmente no se dan cuenta de lo que ocurre, a partir de los 3 años en general ya logran percibirlos, y algunos se asustan, si ya se da cuenta, cuéntales lo que pasó, puedes contarle un cuento, la tierra se mueve porque le pica la espalda igual que a ti aveces, o se está acomodando, usa lenguaje acorde a su edad. Preguntales lo que sienten, diles que es snormal tener miedo y que tú estarás ahí para abrazarlo. Si quieres saber más te dejamos este cuento que te puede ayudar.
  2. Adiós pantallas: nada de noticias, ni radio ni nada que pueda aumentar el miedo o la ansiedad, conversar y explicar es suficiente.
  3. Déjalos donde se sientan seguros: algunos dormirán sin problemas en sus piezas, si no hay riesgos que algo pueda dañarles y ellos no se despiertan pues no los despiertes tú. Por el contrario si los notas más tensos, o duermen mal, llevarlo a tu cama o a tu pieza por estos días no es mala idea.
  4. Más abrazos, juegos, contención: si están más sensibles no te enojes y compréndelos, dales más abrazos de lo normal, dedícales un poco más de tiempo, quédate con ellos hasta que duerman, valida sus sentimientos.
  5. Durante el temblor: abrázalos, si son más grandes puedes pedirle que haga pequeñas tareas, apaga la luz, abre la puerta, toma la linterna, eso los distraerá de sus nervios.
  6. Prepáralo: si va al jardín o a la escuela es importante le digas qué hacer o cómo reaccionar, que no corra, que haga caso, enséñale a respirar profundo, que sepa que las tías o profesoras lo cuidarán y que de ser necesario tú estarás ahí para él.

 

Jardín o Colegio

Es de vital importancia sepas el plan de contingencia del colegio, tengas números para llamar, y estés comunicados con ellos para saber qué hacer en caso de un terremoto o evacuación, si tús hijos son grandes es importante que ellos también sepan qué es lo que se hará.

 

Acerca del autor

Mujer, madre, escritora y periodista.
Enamorada de la vida y de un principito de rizos dorados. Amante de los libros, Valparaíso y el buen vino. Activista eterna por los derechos de las mujeres y los niños.
No me gustan los extremismos, aceptar al otro como legítimo otro es mi lema de vida, ayudarnos a ser conscientes y relacionarnos con amor es mi misión.
Autora del libro ¿Cómo construimos lo que somos? Memorias y olvidos de los italianos en Valparaíso.
Expositora en Congresos y simposios sobre migraciones y reconstrucción de historias de vida/biografías.
@jbruna
jenny@mamadre.cl

1 comentario

  1. Yo estuve en el epicentro junto a mi hija. Estábamos en el gimnasio de Canela Baja mientras ocurrió el terremoto. Mucha gente corrió a la salida y nosotras buscamos un lugar donde resguardarnos ante una eventual caída de objetos. Ella me preguntó por que se movía todo y yo le dije que la tierra era con un perrito que necesitaba rascarse las pulgas (a propósito de la canción de la cumbia del Chocolo) y que eso hacia movernos. Ella entendió muy bien, y al finalizar le dije que ella había sido muy valiente. Me respondió que igual había tenido miedo y le dije que estaría ahí para acompañarla. Por suerte, ella durmió toda la noche sin problema, apezar de las fuertes réplicas que sacudieron toda la noche

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