Anticonceptivos, ansiedad y menstruación causas del colon irritable en mujeres

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Una de las diferencias de género que existen entre hombres y mujeres tiene que ver con su salud gastrointestinal. A veces motivo de envidia sana y hasta admiración femenina hacia esta condición tan “libre” de los hombres para manejar su digestión.

Es sabido que las mujeres suelen ser más vulnerables a los problemas de este tipo que los hombres, ya que existen muchas que sufren de colon irritable o hinchazón del abdomen. El problema radica en el intento de normalizar esta situación. Algunas siempre han convivido con esta alteración, la medicina no les presta la debida atención condicionando el “colon irritable” casi exclusivamente a un factor emocional, lo que a su vez va generando una sensación de falsa “normalidad” y el medio en el cual nos desenvolvemos tampoco ayuda.

Existe una gran cantidad de teorías que intentan explicar las causas de que las mujeres desarrollen problemas con su digestión. Una de ellas afirma que las mujeres tienden a “picar” entre comidas más que los hombres. En palabras coloquiales son más golosas y consumen más carbohidratos. Esto puede provocar un desequilibrio de la flora intestinal y traer como consecuencia esta hinchazón del colon.
Otro factor asociado a la ingesta de alimentos es el periodo premenstrual. Muchas mujeres consumen muchos carbohidratos en esta etapa del ciclo, lo que provocan subidas de peso rápidas lo que aumentará las posibilidades de generar cambios en la flora.

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Existe otra corriente que relaciona este “colon hinchado” en la mujer a una histórica necesidad de aseo. Esto porque la limpieza de la mujer fue históricamente un criterio de selección importante en cualquier sociedad. En el pasado incluso la vida de la mujer dependía de su limpieza. Durante siglos se les crió con la idea de que la mujer sin aseo podía tener muerte puerperal.

Las características conductuales femeninas son a veces muy claras, tiene menor tolerancia a la frustración, son perfeccionistas, sensible a la crítica. Es muy importante para ellas parecer limpias, no hacer ruidos de gases, no dejar olor desagradable en el baño. Diametralmente distintas a los hombres en este sentido.
Lo que para ojos de la sociedad son características positivas, no lo son tanto para realizar la digestión de una manera fisiológica. Para el sistema digestivo del ser humano no es saludable aguantar (sostenidamente) la excreción natural, ya sea de gases, heces, orina e incluso emociones, lo que sin duda provocará problemas relacionados con los intestinos.

Sigamos con la pastilla anticonceptiva. Su acción genera mayor diseminación de heces, además de facilitar que los intestinos sean más permeables. La píldora provoca perdida de vitamina B6, participante en la formación de serotonina (relacionada con la depresión). Una posible depresión, probablemente aumentará la necesidad de ingesta de carbohidratos, lo que facilitará las alteraciones intestinales.

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Como se puede ver, existe un hilo conductor que relaciona la obesidad o sobrepeso, la permeabilidad de los intestinos y la depresión en la mujer con la hinchazón del abdomen, el primer síntoma del desequilibrio, una señal evidente de que algo no anda bien con tu intestino. Por esto, curioso que se le de una connotación de normalidad a tener el abdomen hinchado en las mujeres.

Todo lo nombrado anteriormente, paulatinamente irá generando disfunciones en las vísceras digestivas, quizás un mal funcionamiento del estomago, del hígado, del duodeno, tal vez el colon.
Esto nos hace pensar sobre lo que habitualmente escuchamos sobre el colon irritable y su ya “clásica” causa emocional. ¿Será tan así?, ¿Estará influyendo también mi método anticonceptivo?, ¿Tendrá que ver mi alimentación? (aunque duela reflexionar sobre esto), ¿Mi hinchazón estará asociada a dolores músculo esqueléticos?

Es por esto que es tan necesario que te auto investigues para combatir este desagradable síntoma. Está claro que pasa mucho por el tipo de alimentación que utilizas, no solo por las consecuencias inmediatas que provoca alimentarse mal, sino que también para lo que viene en el futuro. Con la llegada del climaterio (menopausia) el problema será aún mayor.

Dentro de las herramientas terapéuticas que podemos utilizar esta la Osteopatía, que en su conjunto esta capacitada para tratar este tipo de trastornos e influir sobre la función de las vísceras, su conexión nerviosa y su irrigación sanguínea, para tratar por ejemplo el estreñimiento, la hinchazón del abdomen, gastritis, reflujo, etc. La realidad es que esta disciplina no solo busca mejorar los problemas antes nombrados, sino que también buscara influir sobre el metabolismo de estas estructuras y así lograr que el equilibrio se restablezca.

Bibliografía:
“O cérebro desconhecido” de Helión Povoa

Espero que el artículo sea de ayuda, el objetivo es siempre mirar nuestra salud desde una perspectiva global.
Estoy atento a sus preguntas a pablohernandez25@gmail.com

portada FB PH

Pablo Hernández García
Kinesiólogo
4to año de formación en Osteopatía (EOM)
Máster en técnicas osteopáticas estructurales (EOM)
Nivel I de Terapia Craneosacral (Upledger Institute International)

Acerca del autor

Kinesiólogo. Máster en técnicas osteopáticas estructurales. 5to. año de Osteopatía en Escuela de Osteopatía de Madrid (EOM). Diplomado en Auriculoterapia China. Nivel I Terapia Craneosacral (Upledger Institute International) Kinesiólogía Holística Aplicada.

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