Dolor premenstrual… ¿Cómo dejarlo atrás?

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¿Por qué tantas mujeres están experimentando desequilibrios hormonales, energéticos, emocionales? ¿Por qué el síndrome pre menstrual se presenta tan molesto, con dolor, cambios repentinos de humor?

El cuerpo habla lo que el corazón calla, lo han leído seguramente. El útero y nuestras hormonas también gritan lo que nos hemos guardado. ¿Y lo escuchamos?. La verdad es sí, el cambio de humor, el malestar abdominal, el dolor de cabeza, y todos los síntomas para describir este síndrome pre menstrual, son la voz de tu alma femenina, de tu vientre.

Es por esto que todas las mujeres sienten su útero, sólo que aprendimos a sentirlo sufriendo, con dolor, con espasmos y calambres. ¿Tú crees que es efectivo vivir así cada mes la llegada de tu menstruación? ¿Te gustaría sentir tu útero sin esos dolores y malestares?  Quieres saber ¿qué puedes hacer para ayudarte a ti misma en esos cambios de humores?

 

La primera cura:

El mensaje cultural que se nos trasmitió sobre el periodo menstrual, y la falta de honrar lo que está pasando en la mujer durante su ciclo menstrual es una de las causas del sufrimiento de muchas mujeres. Este sufrimiento es consecuencia de la pérdida de conocimiento sobre el poder del ciclo menstrual, sobre la creatividad y la conexión espiritual que surge durante este periodo. Por lo tanto la primera cura es resignificar el ciclo menstrual, restaurarlo en la mente femenina, limpiar dentro de nosotras los patrones, actitudes y modos de actuar y pensar sobre el ciclo menstrual.

La segunda cura:

La alimentación es realmente tu medicina. Lo que comes también genera mayor inflamación y calambres de útero. ¿Sabías que? el exceso de toxinas, sumado a una deficiencia de nutrientes, genera un desequilibrio en todo nuestro organismo y en nuestras hormonas sexuales.

En las mujeres, el balance entre la progesterona y el estrógeno es crítico. Un exceso relativo de estrógenos, denominado “dominancia de estrógenos”, está asociada con un incremento en el riesgo de quistes ováricos, endometriosis y síndrome pre-menstrual. Los indicadores tempranos de la dominancia de estrógenos incluyen el síndrome pre-menstrual, depresión, disminución del apetito sexual, ansias de dulces, menstruaciones abundantes, aumento de peso, y retención de líquidos.

La distensión abdominal, cólicos intensos y frecuentes, dolor por debajo de la cintura que puede irradiarse a la parte baja de la espalda o las piernas, irritabilidad, aumento de peso, retención de líquidos, dolores de cabeza, náuseas, diarrea, estreñimiento, micción frecuente y, en ocasiones, vómitos. Suelen formar parte de lo que se conoce como “síndrome premenstrual”. ¿Cuál es la cura de estos síntomas?, la verdad es simple, disminuir la carga toxica en nuestro cuerpo.

¿Y qué hacemos al respecto?, en primera instancia modificar tus hábitos alimenticios. Eso significa eliminar los alimentos que entorpecen el tránsito intestinal e intoxican tu cuerpo, entre ellas tenemos las harinas refinadas, azúcar blanca, ¿sabías qué?El azúcar roba al cuerpo vitaminas B y rompe el equilibrio de calcio / fósforo causando nerviosismo e irritabilidad. Así mismo es importante disminuir el café, sal, lácteos, carnes, nicotina.

Realmente no hemos asociado que el intestino está muy cerca de nuestro útero y por lo tanto si hay toxinas acumuladas en el intestino pues se inflamara, generando más molestia y dolor al momento de menstruar. Tener una buena y frecuente evacuación nos ayudará a eliminar los estrógenos que ya han cumplido su función en el cuerpo. De no ser así, se reabsorben provocando un incremento de estrógenos en nuestro cuerpo. Ahora ya lo sabes, cuando un examen hormonal te aparece aumento de estrógenos, pues te ayudará limpiar tu intestino.

Otro dato importante es que efectivamente la deficiencia del complejo de vitamina B: B12, B6, B9 sobre todo, y bajo niveles de magnesio, folato y zinc también provoca en las mujeres mayores molestias.

Los alimentos que contienen estas vitaminas y minerales lo encuentras de forma abundante en los vegetales de hoja oscura, como espinacas, acelgas, lechuga,y en frutas como plátanos y piña, legumbres, huevo, espárragos, frutos secos, entre otros.

Mi sugerencia es consumir las hojas verdes crudas, pues al llevarlas a cocción se destruye casi el 80% de folatos, vitaminas y minerales.

La levadura de cerveza es otro complemento dietético con más concentrado en folatos, por lo que consumirla en capsulas te vendría muy bien.

Los batidos verdes y jugos de luz para mi han sido lo mejor para limpiar mi cuerpo y nutrirlo en profundidad, mi querida amiga Paulina Bentjerodt de www.rumboverde.cl me enseño todo sobre alimentación y depuración, con ello estas deliciosas preparaciones crudas, verdes, coloridas, y sabrosas. Les dejo 3 recetas que suelo prepararme para mi fase pre menstrual y menstrual.

Batido pre-menstrual:

3 rodajas de piña madura, 2 cucharadas de aceite de coco orgánico, 1 plátano, 1 cucharada de chia remojada previamente en agua una hora. 1 vaso de leche de almendra, a la juguera, y a beber!!! Te encantará. Tómalo la semana anterior a que baje tu sangre menstrual. 1 vez al día, por las mañanas.

Todos los días consume al menos 1 batido o jugo verde, mi favorito y el más simple de realizar es: espinaca, manzana roja, medio limón, todo junto a la exprimidora y a beber un sabroso jugo verde.

Menstrual: 1 betarraga cruda, 1 zanahoria, 2 manzanas rojas, raíz de jengibre (un poco a gusto), medio limón (sin cascara). Esto debe prepararse en exprimidora de jugos.

EN EL SIGUIENTE ARTÍCULO CONOCERÁS LAS CURAS 3, 4 Y 5, NO TE LAS PIERDAS!

María José Méndez- Sanahi-  Creadora de Aflora Mujer Chile. Terapeuta transpersonal.  Dedicada desde el año 2009 a acompañar a las mujeres en su sanación y crecimiento personal, especializada en salud ginecológica integral y bien estar de la mujer, utilizando un enfoque psicológico, espiritual y terapéutico.

 

Acerca del autor

Feliz madre de Matías y Daniel y de profesión periodista y especialización en Derechos Humanos, Género y Relaciones Públicas. Durante mi proceso de estudios tuve la dicha de combinarla con la crianza de mi hijo mayor y el embarazo del segundo. Hoy junto a Mamadre tengo la maravillosa posibilidad de compartir, comunicar y retroalimentar todas las inquietudes que día a día nos hacen construir un mejor mundo para nuestros hijos, hijas y toda la familia.

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