5 tips para hablar de sexo con los adolescentes

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Por Psicóloga Carolina Sances

 

Me ha pasado varias veces que cuando he preguntado a adultos acerca de la educación sexual que recibieron, contesten que no tuvieron, ya que nunca les hablaron de sexo. Se sorprenden cuando les digo que están equivocados, porque de hecho a todos nos formaron en sexualidad, de manera intencionada o no, sanamente o no, respetuosamente o no. Esto, porque la educación sexual no se entrega solamente en el momento en que intencionamos una conversación sobre sexo con nuestr@s hij@s y es más, el sólo hecho de NO hablarles de sexualidad comunica sobre ella, poniéndola en el espacio de lo silenciado, lo oculto, lo que nos da vergüenza, nos incomoda o simplemente, no tiene mayor relevancia.

Además, la sexualidad es mucho más amplia que la sola genitalidad y las relaciones sexuales. De hecho, ésta se manifiesta de distintas maneras a lo largo de nuestra vida e involucra también nuestros sentimientos, emociones, pensamientos y nuestra identidad. Tiene que ver con la forma de vestirme, de moverme, de expresarme y de relacionarme con los demás, conmigo mismo, con mi propio cuerpo y el de los otros.

Entendida así, la educación sexual se entrega a los hijos todos los días y formamos su sexualidad cuando los ayudamos a desarrollar su autonomía, responsabilidad, autoestima, su capacidad de poner límites, de tomar decisiones y, sobre todo, en cada acto que tiene que ver con los vínculos, con la forma en que nos relacionamos con los demás, con nosotros mismos y con él/ella,con nuestro cuerpo y con el suyo y, así, de nosotros como padres, aprenden a ser amados, abrazados, contenidos,besados, acariciados y si es seguro relacionarse de manera íntima y buscar placer, ternura y afecto en otros.

Pero no podemos negar la importancia de las conversaciones sobre sexualidad con nuestros hijos y sobre todo lo difíciles que pueden ser, por lo que a continuación les comparto algunos puntos que me parece importante considerar a la hora de hablar de sexo con nuestr@s hij@s adolescentes:

 

1-¿Cuándo es el momento indicado?: Las conversaciones sobre sexualidad deben darse con los hijos desde su primera infancia y en cada etapa que vayan pasando, pero adaptándose al lenguaje, necesidades y desarrollo psicológico de cada edad y teniendo cuidado de no sobrecargar de información o, por el contrario, quedarnos cortos en los conocimientos que están necesitando.
La idea de que con esto podemos incentivarlos a comenzar su vida sexual es un gran mito, ya que se ha visto que “quienes reciben educación sexual desde etapas tempranas inician su vida sexual más tarde, tienen menos parejas sexuales y adoptan el ejercicio de una sexualidad más sana y responsable”.
Así, si la primera vez que creemos necesario hablar con nuestros hijos sobre sexualidad es en su adolescencia, estamos llegando extremadamente tarde porque, cada vez con mayor frecuencia, los adolescentes inician su vida sexual en esta etapa y porque nos podemos encontrar con que ya ha aprendido mucho de sexo, pero mediado por amigos, internet, programas de televisión, etc., con los posibles errores, contradicciones, vacíos de información y seguramente, sin ligarlo a valores y a la afectividad.

 

2-Orientar v/s prohibir: Prohibir a los hijos adolescentes iniciar su vida sexual, más que lograr nuestro objetivo de protegerlos, sólo contribuirá a que nos oculten ese espacio de su vida, quitándonos la posibilidad de apoyarlos frente a sus dudas, angustias y preocupaciones sobre este tema.
Más que prohibir, es necesario informar, orientar y reflexionar con ellos, para ayudarlos a formar su criterio sobre el tema. La información posibilita la prevención y es fundamental en el desarrollo de una sexualidad sana. Con esto no me refiero sólo a los conocimientos biológicos,sino que al conocimiento sexual que les permita que, cuando se vean en situaciones en las que tienen que tomar decisiones relacionadas con la sexualidad, no les resulten totalmente desconocidas y tengan mayores capacidades para decidir. Y si nos sentimos inseguros en cuanto a la información que manejamos sobre sexualidad, antes de entregar información errada, es recomendable recurrir a profesionales especialistas (matronas, ginecólogos, etc.), que puedan entregar la información y las herramientas necesarias.

 

3-Promover una experiencia sexual positiva: Es importante que estas conversaciones no se reduzcan al riesgo y a la prevención de embarazo y enfermedades de transmisión sexual, lo que es muy relevante, pero no lo único que los adolescentes necesitan. Para la mayoría de ellos, el inicio de su vida sexual está llena de miedos, dudas, confusiones y contradicciones, por lo que necesitan orientación y apoyo para que sea una experiencia lo más positiva posible en cuanto a gratificación sexual y en términos afectivos de pareja. Una experiencia tranquila, de mutuo cuidado, confianza y respeto, donde puedan resguardar su intimidad. Para esto algo muy importante es que la iniciación sexual sea lo más planificada posible y conversar posibilita esta planificación. Es necesario ayudarlos a reflexionar sobre la importancia de que se sientan preparados y que sea una decisión voluntaria de ambos y no una reacción del momento, ya que esto los expone a tener sexo sin protección, en lugares riesgosos y a terminar dañados emocionalmente.

 

4- Reflexionar sobre la propia sexualidad: una de las razones  que hace difícil estas conversaciones con l@s hij@s, es que  cuando nos preguntamos acerca de su sexualidad, inevitablemente nos estamos preguntando sobre la propia, sobre nuestros miedos, experiencias, malas y buenas, sobre la manera de relacionarnos con el placer, con el propio cuerpo, etc. Es así como reflexionar sobre nuestra propia sexualidad y mejor aún si podemos hacerlo en pareja, nos puede ayudar a orientar estas conversaciones con nuestr@s hij@s.

 

5- Es normal sentirnos incómodos: Nada tan terrible sucederá, si le decimos a nuestr@ hijo@ que conversar con él/ella sobre este tema, nos incomoda. Es más, ser honesto en vez de tratar de aparentar seguridad y tranquilidad, nos ayudará a conectar más emocionalmente con nuestro@ hijo@ y generar una conversación más cercana y sincera. No es necesario que sepamos todas las respuestas a sus preguntas y, de hecho, no tiene nada de malo contestar “no sé”. Es más, es una respuesta que si la acompañamos de un “lo voy a averiguar y te cuento”, abre la posibilidad de seguir hablando del tema en otro momento.

 

Hasta aquí me parecen elementos suficientes para comenzar, sin embargo, tomando en cuenta que la sexualidad se relaciona con muchísimos aspectos relevantes de las personas, seguiré profundizando en mis próximos artículos, en otros  temas que faciliten la educación sexual de nuestr@s hij@s adolescentes.

Por ahora, les dejo un link que recomiendo, con buen material para informarse y revisar con los hijos: Programa de Aprendizaje en Afectividad y Sexualidad de la Universidad de Chile.

 

 

Acerca del autor

CONTACTO: carolina.sances@gmail.com . TWITTER:@carolasances . Consulta particular, talleres para niños y adolescentes y charlas y talleres para padres ----- Soy mujer, mamá de dos y psicóloga clínica, especialista en niños y adolescentes. Interesada en la difusión de temas de infancia y adolescencia, busco acercar los conocimientos de la psicología a los padres, con el fin de apoyarlos y que logren confiar en sus propias capacidades, en la tarea de criar a sus hijos. Esto, en una sociedad donde la dificultad de hacer tribu, torna muy difícil hacerlo de manera respetuosa y consciente.